Rumba!!!

viernes, 13 de abril de 2012

Más Inversa, menos Proporcional


La dualidad se hace máscara:
una cara desesperada e indecisa
en la que me ahogo al respirar;
y otra, vivaz e histriónica,
que salta a la vida cual teatro.
Al mundo presento una de ellas;
por favor, traigan muletas,
me quiero liberar.

etnemasrevnI Proporcional.

"Lulu, Mariposa Oruga"

domingo, 5 de febrero de 2012

Destellos


No es de tiempo,
son soplos de palabras rotas.
No es enfrascarse,
sino saberse con alas pero atado.
No es la mezcla entre la verdad
y su inversa;
es penumbra que ilumina,
es seguridad que huele a peligro,
es lo cierto de un amanecer luz
es lo cierto de la noche sombra;
que también logra ser lo incierto
de un pensamiento sin acción.
No es felicidad,
son sólo destellos de carne y espíritu

Lulú "Mariposa con alas como pies"

lunes, 12 de diciembre de 2011

Cuento Animal

Hace un par de días fui con mi hembra al médico,
donde un doctor elefante.

El doctor puso sus guantes en cada pata; eran 4 guantes
(y la colita la cubrió de latex).

Carmela (mi hembra) estaba sudorosa,
con la piel más seca que de costumbre;
estaba estreñida pero no se quejaba,
yo me daba cuenta porque no le salían bolitas sino cuadritos.

Era la sexta vez que íbamos al médico en menos de una semana,
era algo que se venía repitiendo desde hace no menos de 10 años;
desesperadamente estaba buscando que yo le plantara vida.

El médico dijo: tiene un problema muy grande;
ella ansiosa de cría pensó que el problema era un elefante dentro de ella,
se puso feliz.

El médico frunce el ceño y le dice: no es un bebé,
tiene un problema muy grande que se sigue alimentando.

Sacó su aparato raro de ver estómagos por dentro y le enseñó los problemas:
Carmela tenía planes, quería correr, quería volar, quería aprender…
en realidad tenía unos problemas muy grandes dentro de sí,
que no daban espacio al crío que tanto ansiaba tener.

Mientras el médico se quitó los guantes para explicar
(y el latex de la colita),
al finalizar resaltó:

La fertilidad no está en la pelvis,
está en la voluntad del corazón.

Y mi hembra sintió un vacio bien abajito,
pagamos la consulta y nos fuimos.

Arnold (El Elefante).

Mirada de Puta (desde la burbuja)

En la escuela mi más vago recuerdo son las bolitas y los palitos;
tiempo después entendí que esos eran los machos,
el sexo fuerte.

El colgajo ese con el que juegan de pequeños,
para algunos
la lámpara de Aladino de la adolescencia;
bueno, ustedes me entienden,
hablo del dosificador de hijos por excelencia,
la medida de un verdadero hombre.

A mi la verdad me gustan son los machos,
no esos babosos que me abren la puerta del coche,
los que me ceden el puesto;
los de la carta con pachulí, la florecita mal cortada.
pffff
la serenata…

Yo me esfuerzo por extinguir esa ridícula especie.

A mi me gustan los que me dan en la jeta,
los que me tiran al piso y me arrastran con una palabra;
adoro los que pisotean mi feminidad,
los que hacen que me sienta menos mujer,
menos orgullosa,
pero más Puta.

Arnold el Elefante.
(las cursivas son palabras rebuscadas)

sábado, 10 de diciembre de 2011

No me salves


Salvar es salvarse,
cada quien trata de hacerlo de la mejor manera:
¿Te salvaron alguna vez y lloraste?
¿Te salvaron y tu corazón sangró?
¿Te salvaron y en tu piel quedo su aroma?
Bueno, a mí también me salvaron
¡Maldita sea!

Lulú "Una maldita MaRIpoSA"

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Para amas de casa



Sé rosa y camufla las espinas,
grita silencio, entrega la piel,
gime su nombre, maquilla tus ganas,
halaga y miente, siempre es necesario…
Las putas somos deseo,
y no prototipos del amor;
de lo contrario,
seríamos amas de casa

Lulú "La Mariposa"

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Fábula del ping – pong y la princesa.

Hace mucho tiempo,
en un lugar lejano y desierto,
donde las historias empiezan con un érase una vez,
había una princesa sin suerte.

Un día en el bosque,
se encontró una bolita de ping – pong
y sin pensarlo dos veces,
besó la bolita,
una y otra vez,
de manera insistente besaba la bolita,
con la expectativa de convertirla en Príncipe.

De repente,
por el bosque pasada un sapo,
un anfibio solitario que anhelaba encontrar el amor de su vida;
y al encontrarse con tal escena,
resolvió decirle a la princesa que no es la bolita la que se convierte.

Para su pesar,
se encontraba en una fábula y no en un cuento,
y en las fábulas, los sapos no hablan,
mientras la princesa engordaba comiendo cuento.

Arnold “Elefante croador”.